Si vas a plantear la renovación del dormitorio de tus hijos porque han dejado de ser niños, hazte las siguiente preguntas: ¿qué quieren y qué necesidades desean satisfacer? En las respuestas encontrarás las claves para diseñar un dormitorio juvenil perfecto.

Espacio para el estudio y para desarrollar sus aficiones 

Es hora de pasar de la alfombra de juegos y el espacio para almacenar juguetes a una cómoda mesa de estudio y estanterías en las que colocar libros, el ordenador y accesorios electrónicos.

Los jóvenes pasan muchas horas en sus habitaciones estudiando, hemos de proporcionarles un lugar idóneo para ello, donde la luz natural sea un apoyo y el escritorio un espacio funcional y versátil en el que poder trabajar con el ordenador o dibujar. Los puntos de luz artificial son obligados, pues suele ser normal que estudien hasta altas horas de la madrugada en invierno y eso requiere la incorporación de flexos en el escritorio o lámparas de pie junto a la cama.

El gusto por la ropa y el calzado se intensifica a estas edades. Necesitamos más espacio para su ropa y complementos, un gran espejo en el que poder mirarse y accesorios de organización para mantener siempre el orden.

En cuanto al lugar de descanso, la cama, tendremos que cambiarla a una más grande si podemos y siempre que no reste mucho espacio a la estancia, pues tendremos que dejar el suficiente para colocar un sofá o simplemente un sillón o cojines en los que pueda acomodarse para escuchar música, leer, etc. La cama ideal será aquella que además pueda albergar otra cama extra lista para recibir la visita de un amigo o amiga, y que tenga capacidad de almacenamiento.

Privacidad y mucha personalidad

La mayoría de jóvenes necesitan altas dosis de privacidad y que se les dé la oportunidad de expresarse libremente, de ahí que su dormitorio deba ser una prolongación de sus gustos y deseos.

Proporcionarles accesorios donde puedan reafirmarse como tableros perforados o corchos en los que colgar imágenes, recordatorios o pequeños objetos o dejar una pared libre en la que puedan colgar fotografías, una lámina o un vinilo será importante para ellos.

Por último, es primordial que tomen parte en el diseño de su propia habitación y aconsejarles al respecto. Que elijan los colores, los textiles…, de esta forma podrán aportar su grano de arena, sentirse implicados y disfrutar del proceso de reconversión de su habitación.