Bendito orden. Qué envidia nos dan esos dormitorios de matrimonio con un enorme vestidor anexo en el que guardar todos los complementos, zapatos y ropa perfecta y cuidadosamente colocada. Pero ¿por qué conformarnos, por qué tener envidia pudiendo habilitar un vestidor en tu propia vivienda?

Di adiós a la falta de espacio para tus prendas, di adiós a la incomodidad diseñando un vestidor a tu medida.

Totalmente adaptados: vestidores para habitaciones pequeñas o difíciles

Se acabó el trasiego del cambio de temporada, ese que te obliga a empaquetar y desplazar al trastero o a los altillos del armario todo aquello que no te pondrás hasta el año que viene. Gracias a tu nuevo vestidor, podrás mantener al alcance de la mano toda tu ropa.

¿Qué el único rincón libre es un lugar especialmente complicado? No te preocupes, lo bueno de los vestidores es que se hacen a medida, por lo tanto pueden adaptarse a cualquier circunstancia. No importa si de por medio hay columnas, si el techo está inclinado o si existen ventanas o balcones, un diseño a medida es capaz de salvar cualquier obstáculo con éxito e incluso integrarlo de forma impecable.

¿Cuentas con una habitación tan reducida que dudas de poder instalar un vestidor? No hay espacio pequeño para un vestidor a medida. Por ejemplo, ¿qué piensas hacer con esos metros de pared que separan la puerta de acceso del dormitorio de la ventana en la pared contigua? Aprovéchalos de la mano de un vestidor que ocupe todo ese espacio. Puede ser uno pequeño y no muy ancho.

En cuanto a la colocación, se nos ocurre una distribución por niveles: varias cajoneras en la parte inferior, tres módulos con barras extraíbles para colocar tu ropa y dos baldas extra largas arriba en las que colocar bonitas cajas de mimbre con todos tus accesorios. Todo a la vista, sin puertas, para ganar espacio. Una opción sencilla y muy funcional.

¿El pasillo que llega hasta tu habitación es lo suficientemente ancho? Ubica el vestidor en un lateral del mismo. Esta vez, con puertas del suelo al techo, lisas y con uñero, para que pase totalmente desapercibido. Como puedes ver, siempre es posible habilitar un pequeño vestidor que mantenga el orden de tus prendas a raya.

Un vestidor moderno al que no le falte de nada

Si lo tuyo es la innovación y las tendencias, y buscas un vestidor poco habitual, opta por un diseño personalizado en el que sentirte protagonista. Apuesta por una distribución integrada, homogénea y semiabierta con espacio para cajones, baldas, una gran barra, cestas de almacenaje e incluso un pequeño tocador con un gran espejo y sistema de iluminación integrado.

El blanco y la madera de roble combinarán a la perfección en un espacio que necesita altas dosis de luminosidad. Podrás mantener ocultas tus prendas más habituales (aquellas en las que es más difícil mantener el orden) y, a la vista todos esos elementos de especial encanto: sombreros, pañuelos, bolsos, etc.

Si no te sientes con fuerzas ni ideas para conseguir un diseño atractivo, confía en un grupo de profesionales que sepa distribuir de forma idónea el mobiliario que necesitas en tu nuevo vestidor.